El sábado pasado, tras agotar dos Movistar Arena y realizar una gira por todo el país, la banda eligió esta sala para un cierre íntimo, lleno de complicidad con los fans y hits que reafirmaron su lugar en la escena del rock argentino. El Art media se transformó en casi un teatro, con una puesta en escena ambiciosa, la noche dejó mucha para resaltar. Candelabros brillantes, cortinas voluptuosas y sillones dispuestos como en una ficción histórica inundaron el escenario.
Musicalmente, el show ofreció un recorrido amplio por la discografía de La banda , con espacio para la improvisación, los climas cambiantes y ese humor que tienen como marca registrada. Las canciones nuevas —Barry Lindo, Vos y La Mancha y Loquero Viejo— convivieron con clásicos coreados de principio a fin, reafirmando un presente creativo sólido y en movimiento.
“Carta Para No Llorar” tuvo como invitada a La Valenti. Además, fueron de la partida, Cumbia Club, con quienes compartieron “Circunvalación” y “Amores como el nuestro”. Con un recuento agotado y una respuesta del público que no afloja, El Kuelgue volvió a confirmar por qué cada diciembre,la banda celebrando en su casa.