Warning: mysqli_stmt::close(): Couldn't fetch mysqli_stmt in /home/c2170967/public_html/articulo.php on line 137

PIEDRABUENA BLUES: CÓMO SE HIZO Y COMO SE GESTÓ LA BIOGRAFÍA DE PITY ÁLVAREZ, ENTREVISTA A DARÍO PAGANO.

P- ¿En qué momento pensaste que había que escribir sobre la vida de Pity? ¿Cuál fue el  disparador?

DP- En un momento empecé a leer un montón de biografías de rock, las clásicas, la de Keith Richards, la de Patty Smith, la de Lou Reed y varias más, y me di cuenta que había algo en la gramática del rock que a mí no me cerraba. Yo soy historiador, y por lo que entiendo, o por lo menos me parece a mí, es que a la mayoría siempre les faltó el contexto histórico, siempre se centraban mucho en el personaje, y eso hacía que pareciera que la persona había descendido de un plato volador. Entonces,  llevaba a que uno se preguntase un poco ¿de dónde salió este?  ¿Cuál es el contexto? Siempre pensé que la biografía de Pity debía contarse desde un lugar especial.

P- ¿En qué sentido?

DP: Mirá,  la vida me llevó de casualidad a ponerme en el lugar donde el pergeño su obra, que es Lugano, puede que haya sido el destino también, laburé muchísimos años ahí, y si vos vas a ese barrio, enseguida linkeas con el Pity. Yo creo que toda persona que alguna vez escuchó sus canciones, va a Lugano y de inmediato te das cuenta de todo, te cae la ficha, el tipo pintó como un cuadro la cartografía del lugar. Después de laburar tantos años ahí, empecé a escribir unos retazos de garabatos, ideas y conceptos a los que llamaba “Retina Vieja Loca”. Eran cosas que me iban pasando o me habían pasado en el barrio y que estaban en las letras de Cristian. Creo que es la primera vez que cuento esto, esa “retina” a la que me refiero iba  estar en libro, son cosas que recorté y tiene que ver con esa trayectoria mía con Viejas Locas, pasa que yo no quería hacer un libro que hable de mí, sino del Pity, entonces me pareció que lo mejor era no incluir esos recuerdos, o cuentos por llamarlos de alguna manera también. En esas circunstancias es cuando me digo “yo tengo que escribir la biografía, si no hay nada escrito de él”. Tenía todo, tenía el registro cronológico y me parece que también tengo las herramientas para hacerla. Siempre supe que no quería hacer algo solemne. Pity  tiene eso, es un personaje que le saca total solemnidad a todo si vamos a hablar de el, sería distinto si nos ponemos a escribir sobre el Flaco Spinetta por ejemplo, lo amo al flaco pero pienso que sería otro tipo de laburo.

P- ¿Cuánto tardaste?

DP- Creo que el proceso fue bastante natural, me decidí a hacerla y no tuve mayores inconvenientes. No es que dije “uh es un proyecto a diez años” etc., no, dije lo hago, y me puse de una. Salió de manera natural y eso me parece que está bueno, parece que se nota eso, porque es algo que me remarcan la gente cuando me da una devolución del libro, me dicen que es algo genuino, y eso me llena de orgullo.

P-¿Tenías algún prejuicio con lo que ibas a contar y cómo lo ibas a encarar? , ¿Lo tenías claro?

DP- Sabía que en algún momento me iba a topar con las cosas que son de público conocimiento. Mientras iba escribiendo me la veía venir, no sé, me refiero a la relación con las sustancias y todo lo que llegara a ser “borderline”, si, lo tenía claro. Mirá, lo que sucedió, cuándo sucedió y todo eso, por lo menos a la gente que era cercana a él y los que lo cocinamos mínimamente… no nos sorprendió ni nos extrañó absolutamente nada, sabíamos que el desenlace iba a ser trágico, fuera como fuese, pasó así aunque podría haber pasado de otra manera, no lo sé, pasó así.

P- Con todos estos matices qué tienen el personaje y la persona, ¿por dónde empezar a escribir?

DP- Cuando empecé a escribir el texto, solo estaba premeditado referirme a la historia de Cristian y Viejas Locas, después iban a ser dos partes, esa, más la que tenía con Intoxicados, y al final decidí hacerlas en un mismo proceso, algo más integral, porque la primera parte que yo quería hacer como historiador que soy, era relacionar a Pity y Viejas locas con el neoliberalismo, y después quería hacer la historia de Pity e Intoxicados con la crisis del 2001. También en ese momento linkear con como la Argentina va levantando y como aparecen los nuevos actores sociales. Siento que eso está logrado el libro, era algo que pretendía y me parece que está bien reflejado. No quería hacer un libro “siome”, “Pity una vez hizo esto, Pity una vez chocó con el auto”, no quería hacer eso, me parecía que hacer eso era hacer algo poco original. Ojo, también era un desafío hacer lo que quería hacer, y  a la vez también era un gran miedo que sentía, no caer en lo “básico”. Te cuento algo, el último capítulo fue el que más tiempo me llevó, tardé meses en escribirlo, me costó mucho porque no sabía cómo abordarlo, es más, el libro iba a terminar con los hechos del Show cancelado de Tucumán, pero no me cerraba terminarlo así, no lo sentía, entonces hice ese último capítulo que te repito, me llevó muchísimo tiempo.

P- ¿En qué momento decís?, bueno, es hasta acá, hay que finalizar la historia…

DP- Lo terminé a mediados del 2025, en mayo si mal no recuerdo. Todavía ni siquiera estaban los rumores del recital de Córdoba. De hecho, en todos los contactos que tuve con él, nunca le pregunté sobre esas cosas, fechas o cuando iba a volver, si había un clamor popular para volviera, pero todavía no se hablaba de eso, me enteré del movimiento  cuando él habló por instagram diciendo que iba a tocar en Vélez. Que el libro haya salido a fin de año en la época que el volvía fue una casualidad, yo no lo metí ahí para promo ni mucho menos, si quisiera no podría manejar eso tampoco, yo al libro lo venía escribiendo  hacía mucho tiempo y podría haber salido en cualquier momento.

P- ¿Qué te dijo cuando lo leyó?

DP- Se re copó siempre en todo. El vio que era algo genuino y sentido, entonces le puso la mejor. Le llevé el texto así como está, sin el último capítulo, se lo llevé impreso y lo leyó, después se lo regalo a la madre. Me di cuenta con ese gesto que era una señal de aprobación ¿entendés?, el estaba muy contexto con el texto, estaba muy contento que alguien haya escrito sobre esa historia, que además me parece que es una gran historia de ser contada. El Pity Álvarez es un emergente de esa Argentina en cierne, en crisis, y es a la vez un emergente de los barrios populares, eso me gustó mucho de él siempre, nunca renegó de sus orígenes ni de su clase, es más, se enorgullece, de hecho escribe canciones sobre eso no?

P- ¿Sabés si a Cristina le gustó?  (la mamá)

DP- No lo sé, no lo sé porque con Cristina no hablé, decidí no involucrar familiares suyos en el texto.

P-¿Tampoco a sus parejas más conocidas? , ¿la madre de su hija, o su ex manager Marcela Crespo por ejemplo?

DP-  No. A Marcela podría haberla entrevistado, pero me parecía que venía con la misma línea, y era como meterme en una historia personal medio de “Intrusos” (programa de tv), y no quería hacer eso, a mi me interesaba su parte artística, sus músicos, sus managers, la gente que lo acompañó con el arte de las bandas y eso. A la mamá de su hija también podría haber llegado, pero tampoco lo intenté, más que nada porque no sabría cómo abordar esa parte, ¿qué le voy a preguntar?, si mi libro está hecho en base a la parte artística y musical sobre todo, después hay una parte histórica que trata de amalgamarse con esas cosas. Osea, hablar con ellas no sumaba, tampoco con  la hermana ni mencionar a la hija. Soy padre y se la sensibilidad que implica que hablen de tu hijo, es más ni siquiera le saqué el tema al Pity, no sé cómo podía tomarlo tampoco, por ahí lo tomaba mal y se pudría todo, no sé, pero no quería que pasar eso así que no me animé tampoco.

P- Ahí está el límite que te pusiste como biógrafo me parece. La diferencia entre contar y exponer ¿puede ser? , aunque también es un figura pública Cristian y hay cosas que son de público conocimiento…

DP- Exactamente. Me parecía algo redundante. Era meterse en un asunto que es una olla de mierda también, es una historia que ya fue contada por otro lado y paseó por un montón de canales de televisión. 

P-Muchas de esas cosas Pity las usó a su favor también, hay que decirlo.

DP- Totalmente, no tengas dudas. Creo que las usó como una estrategia de marketing porque los medios lo llamaban con mucha mala leche para hablar de boludeces cuando el flaco hacía canciones hermosas y sacaba discos espectaculares, por ejemplo cuando iban y querían ver como tomaba agua del inodoro, que se yo. Si me pongo pensar, veo que ambos sacaran provecho entre sí, los medios de Pity, y Pity de ellos en algún sentido. Esa faceta de de el no opaca el artista que es.

P- ¿Quedó material afuera del libro?

DP-  Si, esos cuentos de los que hablaba  antes quedaron afuera. Estaban buenos porque el contenido que tienen es sobre ese barrio que quiero mucho. Trabajé muchos años en Lugano y las historias que están ahí son jocosas. Estaban pensadas para limpiar un poco el paladar entre capítulo y capitulo. No descarto que en algún momento puedan llegar a entrar, aunque no sé muy bien cómo porque la gramática del libro ahora es una, y se vería medio forzado

P- ¿En una reedición?

DP-  Podría ser, aunque el otro día las estaba viendo y por ahí quedaría medio raro. El otro día las estaba viendo y hay algunas que están buenísimas la verdad, por ejemplo las de Cristian con los autos, sus autos “gansters”.

P- ¿Y cómo hiciste para chequear algunas historias? Porque al ser un mito del rock del que estamos hablando, algunas cosas se pueden inflar o tergiversar.

DP- Todas las fuentes son sumamente confiables porque son personas que estaban con él. Son gente que lo cuida y que no te cuenta gilada, estaban ahí y lo quieren en  serio. Igual la mejor manera de chequear todo fue cuando el leyó el texto y no dijo nada, sino me hubiera dicho “che loco esto no fue así”, o algo parecido, pero no pasó (risas).

P- ¿Y los que no hablaron? hay músicos importantes en su carrera, que lo acompañaron, y no aparecen, compañeros de ruta digo.

DP-  Bueno, esa fue un pequeña limitación  que tuve. Hay gente en el rock que quiere hablar y otra que no, mucho no puedo hacer ahí, supongo que tendrán sus motivos.

P- ¿Con que te encontraste de Pity qué la gente no sabe?, o que por ahí tiene la imágen distorsionada.

DP- Hay un mito construido alrededor de él y en paralelo también, que hace que muchas cosas quizás no se sepan nunca, o que se sepan cuando él las diga algún día en primera persona ,no lo sé, pero si se que su historia tiene mucho por delante. 

P-¿Qué importancia tiene este libro?

DP- Esto es subjetivo lo que voy a decir aunque mucha gente me lo dice también. Creo que lo que este libro logra es montar o poner al Pity en un contexto. Cristian “Pity” Álvarez es una persona que aparece en un contexto social, económico, político y cultural que lo habilita. Es un emergente de los años noventas y de la desindustrialización masiva que ocurrió en esa época, también es un emergente del rock barrial y de la cultura “de la esquina”, el no podría haber construido la obra que construyó si no hubiera vivido en el barrio de Lugano en el Sudeste de CABA, lindero con los polos industriales de Villa Celina, Aldo Bonzi  y Lomas de Zamora. Pity construye gran parte de su obra en base a eso, a lo que vivió, por ejemplo escribiendo como vive ver a su papá rompiéndose el alma para trabajar y pierde el empleo, construye su obra viendo el último resabio del estado de bienestar en la Argentina hasta ese momento también. El fue a una escuela técnica, eso es importantísimo como dato, construye su obra al calor de ese trabajo, el del taller, al calor de las rateadas de la escuela con el “Chorza” (Juan Diego Icardona), y me parece que ese entramado, si vos nos sos del palo musical, te enteras que Pity no es solo un genio musical y artístico, es un emergente, porque sino parece que cayó así nomás y no es así, hay un contexto atrás, varias crisis culturales y sociales, etc., y ahí es cuando aparece Cristian, viene a llenar muchos vacíos.

P- Casi como un trovador

DP- Si, obvio, es un portavoz de los barrios populares en el último tramo de un rock burgués. Yo creo que el libro puede poner eso en manifiesto

P- Con todo esto que decís, ¿es una víctima, responsable o solo un producto de esos contextos?

DP- Todo eso junto. Es una fotografía de cada época también. Si lo ponemos en el lugar de víctima, si, lo es, por dos cosas, una, porque si vos vas al barrio cobrás la dimensión de todo. La primera vez que fui a Piedrabuena dije “esto es un gueto”, por eso en el libro en un momento cito a Loic Wacquant, que es un sociólogo especializado en pobreza y criminología urbana. Quizás el exponente más grande que habla de la “guetización”. habla de Chicago, París y también de buenos Aires, habla de los asentamientos y los barrios de emergencia, y Piedrabuena es eso. Si Pity se crió en ese lugar que no es marginal, es “marginado” que es otra cosa, porque hay un estado que te margina, que te mira sobre el hombro, que te dice “vos no existís”. Si vos hoy le preguntás a Jorge Macri donde está el barrio Piedrabuena, o sus límites, seguro que no sabe. En ese lugar, Álvarez es una víctima  sin dudas, y también lo es de su propio éxito.

P-¿en qué sentido de su propio éxito?

DP- El, en un momento escribe para el prólogo con una claridad tremenda, “a nosotros no se nos vino el éxito  a la cabeza porque fuimos creciendo de a poco, primero tocamos en Club x, después en Museo Rock, Arpegios, fuimos de a poco”. Por otro lado hay cosas donde el éxito te aborda y te desborda. El sale a la calle y tenés gente siguiéndolo, que se quiere sacar una foto, que quieren que les mande un videos al nieto, a los sobrinos y así…es imposible vivir así. Esas cosas al tipo lo atravesaron, como nos atravesarían a cualquiera de nosotros creo.

P- ¿Crees que se dimensiona su verdadera importancia dentro de la historia del rock  o se lo infravalora un poco?

DP- Está súper infravalorado totalmente para mí. Siento que en algún momento se le va a dar el reconocimiento que merece, no solo por sus primeras letras que lo pusieron en el lugar de los artistas que importaban por su lírica sino también por sus composiciones completas. Acá en Argentina pasa algo muy particular que también ocurre en Estados Unidos con los artistas populares, primero se le da crédito por lo que escribe y después por lo otro, algo así como “ah, este además de escribir bien también compone”, suena raro, pero es así. No voy a comparar A Bob Dylan con el Pity, pero medio que pasó así, primero le reconocieron como escribía y después por como hacia la música, lo mismo con Lou Reed, Álvarez  tiene canciones con hermosas melodías y armonías, no lo digo yo solamente, lo dicen los mismos protagonistas de este libro. Por ejemplo, “Burbuja”, el tecladista de Viejas Locas e Intoxicados, me dijo:”llegaba con la canción prácticamente terminada a la sala de ensayo, era una cosa de locos, nosotros la vestíamos un poco nada más, algún retoque pero el flaco traía todo hecho”, bueno, eso no lo hace cualquiera. Y otra cosa a destacar es la apertura musical que hizo con Intoxicados, que abre la cancha para un montón de bandas, los pibes que hacen música hoy, son todos fanas del Pity, Dillon, Wos, Dr Love , un montón…hasta L-Gante que usa la tipografía de Viejas Locas y declaró que la canción más linda del rock para él es “Se fue alúcielo”. Ojo, no estoy ponderando a la música urbana porque yo todavía hasta ahí no llego, pero lo remarco, son pibes que lo tienen musicalmente como referente. Creo que en eso le falta un gran reconocimiento.

P- Puede que las cosas que le fueron ocurriendo al personaje hayan opocado un poco su obra, ¿lo ves así?

DP- Puede ser, un poco sí. El ahí es un figura sin matices, por eso siempre dije que Pity responde al orden “Maradoniano” de las cosas.

P- ¿Cómo es eso?

DP- Y…a Diego lo querés y lo amás, aunque también están los que lo odian, y con Pity pasa lo mismo, si uno mira y sabe un poco, uno se da cuenta quienes son los que lo odian. Lo destetan sin haber escuchado su obra, la mayoría se deja llevar por el amarillismo, “no porque este es un fisura, porque este hizo tal cosa”, y no tiene nada que ver con el artista, se dejan llevar por lo que escucharon en Intrusos o en  los medios que degeneran la información real. Humildemente invito a quien no conozca el legado de este artista que primero vaya a echarlo y después que lo critique. Yo se que todavía seguimos teniendo el velo de ese rock solemne y consagrado que habla en un lenguaje donde no hay crítica social ni compromiso, entiendo que eso le  jugó en contra a él también eso. Podría haber sonado mucho más de lo que sonó en la radio, es un tipo muy autentico, lo que pasa es que él nunca tranzó, no solo en los medios, en la vida, como u no lo ve en en los medios, el es así.

P- Antes hablamos de los límites para escribir el libro, ¿Tuviste algún otro momento de replanteo terminando de escribir?

DP- No, pero si me pasó desde el principio algo un poco loco. Yo soy muy ansioso, en todo , y desde que comencé con la escritura de “Piedrabuena Blues” , tenía un tema con que no quería que nadie me ganase , me decía”, mira si alguien escribe un libro antes que yo?”, no quería que pase eso (risas). En ese sentido, para calmar mi ansiedad y todo,  tuve el acompañamiento de mi esposa que me bancó muchísimo, teníamos un bebe recién nacido y su apoyo fue fundamental en todo el proceso. Me vio tan metido, que me ayudaba dejándome tiempo para trabajar tantas horas, una genia.

P- ¿Si no hubiera participado Pity del libro, lo hacías igual?

DP- Yo creo que no, pero sabía que iba a estar. El tiene unos tiempos locos, esa es la verdad, no descubro nada nuevo diciendo eso. Habíamos intercambiado un montón de audios previos y siempre algo pasaba, hasta que un día seme ocurrió mandarle lo que tenia hecho que no estaba completo, y se ve que le gustó porque me mandó el prologo, yo solo le dije, si querés escribir lo que sea y tenés ganas, mandame lo que quieras, una devolución o algo, y me mandó el prologo, un fenómeno, yo no le cambie ni un punto ni una coma. Es espectacular, porque es una síntesis anticipada de lo que yo quería hacer. Es como un sociólogo él, yo se lo dije “vos no te das cuenta, pero sos un sociólogo”, porque el explica con lenguaje coloquial y simple para que la gente entienda, como hacen los sociólogos. Con Intoxicados se anticipó a la crisis del 2001, con su cambio de estética y sus texturas musicales, y con Viejas  locas te pinta que es lo que está pasando en los barrios, sobre todo con el último disco.

P- El libro está pensado que lo pueda leer todo el mundo, no solo los fans…

DP- Si totalmente, si me quedaba solo en lo musical, me parecía que me iba a quedar corto porque Cristian es mucho más que un músico, entonces busqué una tónica que pudiera incluir a todos los posibles lectores. Mucha gente me escribió después para comentarme eso, que a pesar de no ser fan, el libro lo entretuvo y le gustó, y eso los llevó a escuchar su música, más que eso no puedo pedir, imaginate.

P- ¿Y los fans, cuál fue la respuesta?

DP- (risas) Te agradecen como si fuera un familiar, lo quiere todo el mundo, pasa eso.

P- ¿Vas a sacar más material? 

DP- Si, seguramente, es mi objeto de estudio, es el gran desafío que tenemos los cientistas sociales, encontrar un objeto de estudio por decirlo de una forma técnica, pero si hay posibilidades de hacer más cosas.

P- ¿Qué huella va a dejar el Pity cuando no esté?

DP- Mas que nada que es el artista de abajo, que no se vende nunca, que es genuino y autentico, vos le crees, y eso no es algo que encuentres así nomás en la gente, en eso es como Maradona, puede decir cosas incomodas, por ahí bardear un poco y jugar con la ironía todo el tiempo, pero nunca se va a vender, el Pity nunca se va a sacar una foto con “ Trump” (risas).

P- Entonces resumiendo podenos decir que el personaje nunca le va a ganar al artista y a la persona…

DP- De ninguna manera, eso sería como banalizarlo, a él nunca le importo lo que dijeran de él  ni lo que opinaran, además que nunca se vendió y siempre se manejó haciendo lo que quería, musicalmente digo, si la productora quería algo o sugería por dónde ir, el siempre fue espontaneo e hizo lo que se le antojaba, en eso su persona siempre estuvo por delante de todo y de todos.

P- La última. ¿Hay cierta hipocresía en el rock?, digo, que celebra los excesos y después condena las consecuencias

DP-  Si, la Argentina es una máquina de fabricar ídolos que cuando dicen algo que no gusta o hacen cosas indebidas o cometen errores les sueltan la mano, cuando hacen algo “inmoral” los destruyen, Somos así. Para mi Cristian Álvarez es el resumen de lo que somos, condensa todo lo que eso que nos caracteriza, es la argentinidad pura, todo el tiempo ,a flor de piel, por ejemplo la gente pide todo el tiempo esto , “da un pasito mas, dale un poco más “, y cuando lo da te cortan la cara y se lavan las manos, “no yo no le pedí eso, yo no tengo nada que ver”, todo el mundo sabia que algo iba a pasar, que a Pity algo le iba a pasar , y ¿quién hizo algo?, todos decían yo lo quería , yo o acompañaba , pero las cosas pasaron. Las cosas decantan por su propio peso y justamente la venia con un peso especifico de muchos años. Me parece que eso lo define mucho como persona. Hacer un paralelismo la Argentina y el Dr Álvarez me parece muy fácil y nada forzado. Es nuestro reflejo.



Autor:Marcelo Escobar (@madaniesco)

Comentarios

Comentar artículo